Fecha:
Viernes, Septiembre 11, 2009
Fuente:
Revista La Nación
“Es en el Comité Nacional donde se debe resolver y discutir temas de actualidad, temas que proyecten al PAN hacia nuevos estados democráticos y hacia nueva percepción ciudadana”.
“Tomar una decisión sobre las rodillas nos podría llevar a un escenario en que la reflexión pudiese ya no rendir frutos. El PAN tiene que recuperar su identidad, rescatar el orgullo y dignidad de los panistas y reconquistar la confianza ciudadana para seguir siendo opción de gobierno”, agregó.
La reflexión interna y externa junto con la recuperación de identidad, el rescate del orgullo panista y la reconquista de la ciudanía –continuó el senador por Puebla– deben iniciarse para dar respuesta a las actuales necesidades de Acción Nacional. Para tal efecto, el presidente nacional César Nava propuso la creación de la Comisión de Reflexión y Análisis.
El camino hacia la restauración Humberto Aguilar explicó a La Nación que la pérdida de identidad de Acción Nacional se debió al mensaje confuso que se envió al electorado al construir alianzas con otros partidos políticos con los que no se comparten doctrina ni principios.
“Le dijimos al ciudadano: las encuestas dicen que sólo podemos ganar si vamos aliados con un partido político, en específico el Panal, en San Luis Potosí y en Nuevo León. Pero en Sonora y Colima el Panal va aliado con el PRI”. Se provocó desorientación en el ciudadano; no había congruencia, en un estado éramos
aliados y en otro contrincantes.
Otra causa que abonó a esta pérdida, dijo el panista, fueron la actuación deshonesta de algunos funcionarios que le dieron un color realmente oscuro al Partido y por las prácticas que se instrumentaron al interior, que no son las que ejercían anteriormente: “antes hablar de transparencia, democracia interna y honestidad era un sinónimo de hablar de Acción Nacional, ahora ya no”.
Segundo, es indispensable el rescate de la dignidad y el orgullo del panista, de aquél que salía durante la campaña electoral a mover la bandera, a repartir propaganda y a llevar la propuesta de Acción Nacional, “del panista que se iba todo el día de la elección a la casilla y en la noche llegaba al comité a entregar su acta, que en los primeros tiempos fueron siempre actas perdidas, pero que después fueron las que nos dieron los primeros triunfos en los municipios y luego en los diferentes estados”, expresó.
Una vez consolidadas las dos primeras acciones, el tercer paso –puntualizó Aguilar Coronado– es ir por la reconquista de los ciudadanos y su confianza, por eso se sostuvo que la reflexión tenía que ir en dos sentidos: factores internos y externos.
Sobre los factores internos, especificó que la designación de candidatos, las alianzas con otras instituciones y la poca participación de la militancia serán los temas a examinar.
Respecto a la actuación de la estructura electoral, el senador panista lamentó que distritos que se han cubierto por 15 años al cien por ciento ahora se descuidaron y se alcanzara un registro de inasistencia de 40% por parte de los representantes de nuestro Partido en la casilla.
Otro agente interno que debe erradicarse, apuntó, es la falta de unidad en la imagen y en el mensaje de los candidatos panistas. No se debe olvidar que esta característica proporciona identidad y facilita el voto cruzado; desafortunadamente en las pasadas elecciones los candidatos hicieron caso omiso de esta estrategia pues cada uno presentó diferentes lemas. Es cierto que el candidato tiene un peso, no obstante dijo estar convencido que “la franquicia sigue valiendo más que el propio nombre”.
Propuso que el Consejo Nacional sea de nueva cuenta el espacio para el análisis, la crítica y la reflexión permanente, donde todos los puntos sean sometidos a debate y discusión.
“El espacio de deliberación en el Partido debe darse en sus órganos directivos y por supuesto en la conformación de nuevos órganos para responder a la coyuntura”, resaltó.
Es en el Comité Nacional donde se debe resolver y discutir temas de actualidad, temas que proyecten al PAN hacia nuevos estados democráticos y hacia nueva percepción ciudadana, “como partido en el poder estamos obligados a debatir los temas de interés nacional”.
La situación económica, la inseguridad y el que los gobernadores del PRI utilizaran su estructura burocrática como maquinaria electoral el día de la elección son factores externos que se conocían, pero otros como el voto nulo se desatendieron, no se analizaron y resolvieron con oportunidad, expresó.
El voto nulo representó 5.39% de la votación nacional, muchos estados y municipios se perdieron por menos. Lamentablemente en vez de ocuparse en revertirlo, “nos preocupamos más por hacer alianzas con agentes externos que no le ayudaron al Partido Acción Nacional a recuperar identidad, orgullo y dignidad”.
El PAN tiene que emprender acciones contra la abstención y el voto nulo, así como retomar las experiencias internacionales, como el caso de Venezuela, donde es tal el desencanto por la política, los partidos políticos y la democracia que se llega al escenario de la dictadura, indicó Aguilar Coronado.
“Eso no le puede pasar a nuestro país y el PAN tiene que ser un partido actuante y promotor de formación de ciudadanos, así como de democracia pura, de defensa democrática, de principios y valores que son lo que siempre nos dieron identidad”. Tampoco se deben desestimar las expresiones sociales sobre la imagen de los políticos, y recordó que antes hacían un distingo para los emanados del PAN, hoy día hay que recuperar todo.
“En la campaña del voto no perdió más el PRI, perdió más el PAN porque hemos promovido la democracia, hemos insistido en el voto democrático y ahora resulta que estamos en la misma cazuela que los otros”.
La responsabilidad de la Comisión de Reflexión y Análisis consistirá en examinar lo anteriormente expuesto, precisó el integrante de la misma, y será el próximo 12 de septiembre ante el Consejo Nacional que se presenten las conclusiones y recomendaciones.
El reto como partido en el poder
Durante muchos años prevaleció la crítica de que Acción Nacional todavía no aprendía a ser partido en el poder, ni sabía cómo enfrentar los retos desde su perspectiva partidista.
Para Humberto Aguilar todavía existen asignaturas pendientes en este sentido, una de ellas es que el PAN le apueste a la lealtad institucional, a la convicción democrática y a la acción programática de los propios panistas ya en el ejercicio de la función gubernamental. No obstante, “Acción Nacional prefirió mantener un
status quo de ciertos mandos medios y superiores en el gobierno federal, que al final del día demostraron que sólo transitaban en la administración pública para luego regresar al Partido y tomar la oportunidad que se les ofrecía”.
Otro reto fundamental es que los militantes del PAN maduren como pensadores con prospectiva, no hay quien llene el vacío que dejó Carlos Castillo Peraza; “hay que abonar para que los nuevos pensadores puedan entregar un pensamiento de prospectiva entorno a lo que viene en política, en teoría política y praxis política”, mencionó. Uno más, es romper con prácticas como los cacicazgos que controlan los comités estatales o municipales y no permiten la modernización de las estructuras, principalmente la electoral.
En el aspecto legislativo es indispensable lograr traducir la confianza que la ciudadanía le tiene al Presidente en votos hacia el Partido y eso se genera cuando los grupos parlamentarios son capaces de construir las mayorías que se requieren para sacar adelante las iniciativas que manda el Ejecutivo.
“Somos el brazo político del Presidente de la República, tenemos que lograr una identificación clara con la sociedad para que vuelva a depositar su voto de confianza en nosotros”, destacó.
Para finalizar, Humberto Aguilar resaltó que como partido en el poder es fundamental no sólo contribuir con nuevos cuadros en la administración pública o en los poderes legislativo o judicial, sino también reforzar la formación doctrinal y de organización de los militantes para que puedan responder a los retos actuales.
Agosto 2009