Discurso "Desayuno Promoción Política de la Mujer y Mujeres Panistas del Municipio de Puebla"

Fecha: 
Sábado, Octubre 03, 2009

Amigas y amigos del PAN de Puebla:

“Un sentimiento de desánimo parece poseer a los panistas. Dos veces consecutivas ha ganado el PAN la elección de Presidente de la República y ha obtenido el triunfo también en elecciones estatales importantes, sin embargo, esas victorias no parecen haber fortalecido la confianza de los panistas en su organización. Hoy por hoy se ven agobiados por un sentimiento de inseguridad y casi no hay ninguno que piense que Acción Nacional podría, en un futuro próximo, repetir aquellos resonantes logros. Se ven divididos los panistas, separados por pugnas interiores. A muchos de ellos les apena la evidencia de los fracasos del PAN como partido en el poder y el hecho de que no son pocos los panistas que al desempeñar tareas de gobierno han incurrido en los mismos vicios de corrupción que reprobaban en el PRI. Es lamentable que tal cosa esté ocurriendo. El PAN es un partido de grande tradición y su presencia como partido fuerte es necesaria en la vida nacional. El exámen de conciencia que recientemente hicieron los panistas para explicarse sus cuantiosas pérdidas en las elecciones intermedias no tuvo mucho impacto entre los militantes y parece que ahora sólo están a la espera de los acontecimientos para no tomar en ellos un papel protagonista”
 
                                                                                  CATON
 
 
Así, con la opinión de muchos, parecerían lejanos los momentos de gloria y esplendor en los que Acción Nacional conquistó sus más importantes triunfos; parecería que hoy ya son pocos los que recuerdan las causas que los provocaron, los valores que los animaron, los nombres de las mujeres y hombres que los construyeron y la importancia de la victoria cultural que significaron.
 
En el fuero interno de cada militante pareciera arraigarse la resignación frente a la evidencia; pareciera que el destino nos ha alcanzado y que no queda otro remedio que aceptarlo y pertrecharnos lo mejor posible para ver pasar el temporal y convertirnos en buenos administradores de daños, cada quien cuidando de sí mismo y cada uno olvidándose de los demás.
 
No amigas de Puebla.
 
Tal vez nunca, como hoy, los panistas debemos volver la mirada a nuestros orígenes y a nuestros fundamentos para ser capaces de relanzarnos con energía a la conquista del futuro.
 
No debemos olvidar que México se convirtió en un país democrático, garantista y defensor de la libertad gracias, entre otras cosas, a la presencia de Acción Nacional en el espectro político nacional.
 
Si amigas y amigos, los ingenuos del voto de ayer, construimos la nación plural, libre y democrática que hoy tenemos.
 
Las luchas y la brega eterna de Acción Nacional, la potencia de nuestros principios y el compromiso de nuestros militantes, fueron capaces de desmontar el aparato autoritario y represor en el que transcurrió la juventud de muchos de nosotros.
 
La victoria de Acción Nacional fue contundente; no sólo en las urnas sino también en las conciencias.
 
Este bien público, esta libertad de la que gozamos y esta conciencia que hoy podemos ejercer es un patrimonio construido por Acción Nacional.
 
Hoy el PRI, con sus contradicciones y sus prácticas anacrónicas, quiere ser demócrata porque sabe que no hay futuro en México para un partido antidemocrático.
 
Hoy, el PRD, con sus desgarramientos y sus incoherencias, quiere ser demócrata porque sabe que si no es capaz de convertirse en una izquierda moderna, no le queda más que un rol marginal durante el tiempo que sus figuras puedan atraer reflectores.
 
En Acción Nacional, nacimos demócratas y por ello sabemos que en democracia se gana y se pierde por un voto. Sabemos que ganar o perder no es el final del camino sino el principio, sabemos, desde siempre, desde 1939, que tras cada derrota y tras cada triunfo empieza la jornada y que lo que hagamos o dejemos de hacer, como gobierno o como oposición, marcará definitivamente nuestro futuro.
 
Si alguna enseñanza obtuve de mi participación en la Comisión de Reflexión que nuestro Jefe Nacional impulsó para evaluar el impacto de los resultados electorales de este año en el partido, fue que entre la militancia de Acción Nacional sigue viva la convicción –que nos vio nacer- de que somos una fuerza y una ideología que México necesita; que nuestra voz es útil para construir los bienes públicos que le den viabilidad a nuestro México asumiendo los costos que sean necesarios.
 
En Acción Nacional sigue viva la semilla que sembró Gómez Morín y que supieron interpretar hombres y mujeres, desde González Luna hasta Carlos Castillo Peraza, y nuestra responsabilidad es no traicionar esa herencia.
 
Por ello celebro el evento que estamos realizando; por eso agradezco que las mujeres panistas poblanas asuman que, a pesar de tantos años, tenemos tantas obligaciones como al principio.
 
Desde 1939, desde su fundación el Partido Acción Nacional ha sido y es con sus mujeres y por sus mujeres.
 
No hay posibilidad real de entender al PAN de hoy, sino entendemos que en el PAN de los primeros días había mujeres como ustedes que entregaron parte de su vida, parte de su familia y en muchas ocasiones parte de su patrimonio para hacer el partido en el que creyeron nuestros fundadores, un partido con una profunda esencia democrática, una escuela de ciudadanos.
 
Un partido que quería acceder al poder precisamente para instrumentar esas políticas pública que hoy está llevando a cabo Felipe Calderón, nuestro Presidente de la República.
 
Con ustedes hemos llegado hasta donde hemos podido, por que esa fuerza que ustedes tienen en el trabajo cotidiano en las campañas es el motor fundamental de la transmisión y esfuerzo para la suma de voluntades y la multiplicación de los votos en el día de la elección.
 
Con ustedes he recorrido tramos importantes en mi actividad política de la cual me siento profundamente orgulloso.
 
Recuerdo la candidatura a diputado federal en 1997, mi compañera de fórmula fue una mujer poblana Cristina Sánchez de Cima, en 1998 en la candidatura a la diputación local me acompañó otra mujer poblana Martha Castresana y en el año 2006 en la candidatura al Senado, otra mujer poblana  estuvo conmigo  Augusta Díaz de Rivera.
 
Ustedes creen que no debo estar orgulloso y reconocer el trabajo de las mujeres del PAN? Por supuesto que SI.
 
Y si con ustedes hemos llegado hasta donde estamos, con ustedes deseamos llegar hasta donde queramos.
 
Queremos darle a Puebla un nuevo rostro, un rostro humano, un rostro azul, una nueva forma de legislar desde el Congreso Local y desde el Congreso Federal, pero también desde la mayoría de los ayuntamientos del PAN y por supuesto, desde la gubernatura del estado.
 
Y ese nuevo rostro, debe ser el mismo rostro que tuvo el PAN de las primeras horas con sus mujeres, quien no recuerda en Puebla a Paulita viuda de Hanneman, y aquí en el municipio de Puebla a Rosalía Ramírez o Irma Temoltzin; a Carmen Morales de Alarcón o a Lupita Montejano;
 
 
Quien no vive el PAN de ahora con esas mujeres que tenemos como ejemplo ocupando posiciones políticas importantes Augusta Díaz de Rivera como Diputada Federal, Leonor Popócatl, Paty Hidalgo y Luana Amador desde el Congreso Local dando testimonio, una Anahí Romero e Ivonne Gutiérrez desde las delegaciones; una Marissa Ortíz en la Regiduría y por supuesto quien no recuerda el trabajo político fundamental para el PAN de Puebla de Ana Tere Aranda de Orea.
 
Ustedes creen que no vale la pena seguir en el esfuerzo?
 
Yo estoy seguro que todas y cada una de ustedes tiene su historia personal de aportación al proyecto político del PAN, al proyecto político de Puebla, al proyecto político de esta nación que queremos cambiar, de esta patria ordenada y generosa que soñaron nuestro fundadores.
 
Por eso si el PAN fue con sus mujeres, el PAN irá también con todas las mujeres jóvenes que se están preparando y están viendo en el Partido Acción Nacional esa posibilidad real de seguir dando beneficio y bien público a esta nación.
 
Yo creo sinceramente que sin las mujeres no somos nada, yo me declaro absolutamente incompetente y probablemente inútil sin mis mujeres.
 
Con mi esposa y con mis dos hijas, con mi madre y mi suegra; con ustedes y con mi equipo de trabajo en el cual más de la mitad son mujeres poblanas sostengo que vale la pena seguir trabajando por el PAN y por Puebla.
 
El próximo reto de Acción Nacional en Puebla, es en casa.
 
Para enfrentarlo sugiero que nos sintamos ORGULLOSAMENTE AZULES.
 
No se es azul por el color de la camisa, ni por portar el logotipo. Se es azul por convicción y por esfuerzo. Por respeto a lo que somos.
 
Es cierto que un partido en el gobierno tiene un desgaste natural; pero un partido en un gobierno, que arribe con la divisa azul, pero que no sea azul; que no piense como azul y  que no gobierne como azul y que además se rodee de verdes, de rojos y amarillos y que traicione al azul, será, sin duda, la ruina del azul.
 
Tenemos Acción Nacional para rato y, por lo tanto, tenemos mucho trabajo por hacer.
 
Desde mi responsabilidad en el Senado me pongo a las órdenes de todas las mujeres poblanas para construir un mejor futuro para todas, una mejor y más ordenada patria para nuestros hijos, un mejor futuro y una mirada orgullosa para quien se asuma como panista.
 
Que nuestro trabajo sea por convencimiento, por capacidad y por entrega a este proyecto político, que, estoy seguro que si nuestro fundadores estuvieran presentes aquí, se levantarían orgullosos como en la primera hora a brindarles a ustedes un generoso y caluroso aplauso.
 
Muchas Gracias.
 
Tigre